Camino hacia tí en el recuerdo, caballito de blanca porcelana, pues elegimos seguir caminos distintos, todavía recuerdo tu tacto frío, el relinchar y tu galope unísono y metálico. Cuántos años habremos pasado juntos y olvidé ponerte un nombre.
"Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra". Tanizaki. El elogio de la sombra.
